El mesero se convierte en DJ
Cada pedido de canción le roba minutos a quien debería estar tomando órdenes y sacando platos. En hora pico, simplemente no da abasto.
Cada mesa de tu negocio tiene su código QR. Tus clientes escanean, piden su canción y suena. Sin llamar al mesero, sin promesas que se olvidan, sin discusiones.
Hoy, en la mayoría de establecimientos, la música depende de la memoria y la buena voluntad de alguien que ya está ocupado. Eso genera fricción todas las noches.
Cada pedido de canción le roba minutos a quien debería estar tomando órdenes y sacando platos. En hora pico, simplemente no da abasto.
Se olvida, se pierde en el camino o alguien decide que no. El cliente esperó toda la noche por nada y esa molestia se la lleva puesta al salir.
Un cliente incómodo consume menos, se va más temprano y no recomienda tu local. La música mal manejada te cuesta plata sin que la veas.
“Pedí un litro de guaro y una canción. El litro llegó en cinco minutos. La canción no llegó nunca.”
— La razón exacta por la que existe MIVI.
Tu cliente nunca instala nada y tu mesero nunca se entera. Todo pasa en el celular de quien está sentado en la mesa.
MIVI no te pide cambiar la operación de tu local. Se monta encima de lo que ya haces y convierte cada pedido de canción en algo medible.
Ese es el valor sugerido por canción una vez el cliente usa sus cortesías. Tú defines el precio y qué tanto se regala en cada mesa.
Dejan de hacer de intermediarios y vuelven a lo que sí te factura: atender y vender.
El cliente afanado paga por sonar de primeras. Es el ticket que más margen te deja.
Bloquea canciones, géneros o artistas que no van con tu local. La última palabra es tuya.
Todo el local ve qué suena y qué sigue. Se acaban las preguntas al mesero.
Imprimimos los códigos, los pegamos en tus mesas y quedas andando. No hay equipos nuevos, no hay obra, no hay que capacitar al equipo: el que usa MIVI es tu cliente.
¿Prefieres verlo antes? Pide una demo y vamos a tu local.
No es una caja negra. Ves la cola en vivo, la plata que entró y qué mesa está pidiendo más.
Canciones pedidas, saltos de fila e ingreso generado por noche y por mesa.
Precio por canción, cuántas van de cortesía y en qué horarios se activa el servicio.
Bloquea o salta cualquier canción desde el panel, sin explicaciones ni discusiones.
Cuéntanos de tu establecimiento y coordinamos una demo. Vamos, montamos los códigos en unas mesas y lo ves funcionando con tus propios clientes.